Lugares (y personas) soleados para seres humanos sombríos…

 

            Todos los claros tienen sus matices e incluso, sus oscuros…

            Sobra decir que la vida sería insoportable de transitar si todo fuese a blanco y negro, pero definitivamente, también se tornaría aburrida, desabrida, y hasta cierto grado, intolerable si cada momento estuviera lleno de arcoíris y unicornios, como literalmente se nos obliga a vivir en este mundo voraz e incapaz de permitir los momentos bajos…

            “Un lugar soleado para gente sombría” de Mariana Enríquez es el título del libro que acabo de terminar de leer (si algo ha hecho un poco más alegre mi paso por este año es el haber podido retomar, por fin, el hábito de la lectura). Descubrí a Mariana hace casi cuatro años con una recomendación literaria de José: “Nuestra parte de noche”, y, una vez que terminé de leer ese libro, empecé a creer que muy probablemente, en algún universo alternativo, ambos se llevarían muy bien por una razón en particular… El ver las luces dentro de donde cualquier persona sólo vería oscuros…

            Habitar y caminar en los tonos no tan coloridos suena a una aventura que, nadie quiere pasar, pero, en mi muy novata experiencia, siendo trabajada y acompañada, se puede tornar en un viaje de autodescubrimiento y aprendizajes perpetuos…

            El aprender a conocerse a uno/a mismo/a en los momentos agrios, te envalentona y prepara para los dulces…

            Aprendes a pensar por ti mismo/a, a decidir qué es lo que buscas y deseas en la vida, que ya no piensas dejar pasar…

            Situaciones, momentos, personas…

            Me leo, y creo que cualquier persona que NO me conozca diría que soy un ser exageradamente sombrío (y amargado)…

            En ambas tienen razón, pero, a comparación de hace un par de años, ya no soy un ser que se siente miserable y agotado de vivir para complacer a los demás…

            Dentro de lo sombrío, he ido apreciando los soleados…

            Se lee sumamente sencillo de llevar a cabo, pero está MUY lejos de ser un camino de rosas…

            Ese camino que se nos inculca, para no decir que se nos obliga, a seguir desde la infancia…

            Ese camino que lo único que trae con seguridad es un lugar hacia la miserabilidad e infelicidad, que nos obliga a volvernos en personas que no somos y a las que realmente, no aspiramos ser…

            Pero que nos vemos obligados/as a transitar solo por el placer ajeno de que se cumplan los mandatos que dictan una vida feliz y productiva…

            En el momento que decides arrebatar el control de tu vida de manos ajenas, las cosas se tornan para mejor…

            Pero primero, se tiene que transitar un recorrido que tampoco es muy amigable, tan se complica el asunto que muchos llegan a abandonarlo…

            Reconciliarse con uno/a mismo/a implica el dejar de complacer a terceros, y con ello, viene el juicio, la crítica, los cuestionamientos y las suposiciones sin conocimiento de causas…

            Hasta cierto punto, se entiende que muchas y muchos lo dejen por la paz…

            Reconciliarse es una palabra muy amable, ya reflexionándolo con la almohada…

            Más bien, es enfrentarse y confrontarse con uno/a mismo/a…

            Al final del día, los caminos que llevan al amor propio y que, consecutivamente llevan al amor en todo tipo de relación interpersonal, tienen más oscuros que luces, y si bien, en un principio, la ausencia de colores asusta, preocupa y hace que muchas y muchos huyan, los pocos y/o muchos que decidimos atravesar este camino en busca de un cambio, entramos en un viaje de auto conocimiento del que no hay retorno…

            Sacar belleza del caos es virtud, dijo Cerati no hace mucho…

            La flor que florece en la adversidad de la más rara y hermosa de todas, llegó a decir el emperador de China después de haber sido salvado por Fa Mulán…

            Sí, mi princesa favorita de Disney es Mulán, favor de no juzgar…

            “Suspira sobre mí” me suena a la tranquilidad auto percibida después de tantas tribulaciones, pero, también puede sonar a la calma antes de la tormenta que, en este caso, es “Cum Laude”…

            Los años te van dando la experiencia y la sabiduría para ver los buenos dentro de la incertidumbre de los grises y oscuros…

            Todo de colores se ve demasiado falso…

            La vida son destellos en la vasta oscuridad…

            Suspiras, miras a tu alrededor, y tratas de intentarlo día con día…

            Si en algún otro universo, Mariana Enríquez y José están teniendo conversaciones sobre lugares (y personas, porque no) soleados para personas sombrías, verdaderamente PAGARÍA para ser escucha de ellas…











https://www.youtube.com/watch?v=ZZeaagl8i5Q

https://www.youtube.com/watch?v=JhTYbKgV7JY


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