El desamor es duro, pero amar lo es todavía más...
Marina
Diamandis dando un spoiler anticipado de lo que estoy a punto de escribir, y
muy pocas personas van a leer no estaba en mi bingo de posibilidades en este
2025…
Con la diferencia de que, mientras
ella se encamina más a dar lecciones de seducción en esa gran canción que es “Je
ne sais quoi”, José viene a nosotros planteándonos el eterno dilema de muchos
seres humanos…
Lo difícil del arte de amar, y lo
doloroso que resulta cuando un sentimiento que brinda tantos momentos de
felicidad no va más…
¿Qué hace uno/a con todo ese amor?
Diría más o menos, no hace mucho tiempo, alguien muy sabio…
Hablar de este tema se me complica
mucho, porque al ser el amor/desamor un sentir TAN universal, se vuelve
subjetivo, y mi pensar puede distar completamente de quien llegue a leer esto…
Porque, para empezar: ¿qué es el
amor?
Podría decir que encontraríamos más
similitudes en los corazones rotos que en los conceptos particulares que cada
quien tiene sobre lo que es el amor…
Eso me lleva también a alguien muy
sabia que cuenta que, en su momento, confundió amor con control y manipulación,
pero, con sus ojos pintados de azul cielo, se enseñó a sí misma a amar de nuevo…
Nunca es tarde para cambiar la forma
en la que amas y en la que te importan aquellos a quienes quieres…
Para muchos, el amor es un
súper-poder…
Pero, volviendo al punto cero,
resulta irónico que esa fuerza extraordinaria pueda volverse en kriptonita pura…
Como todo arte, el amor existe en
demasía de formas, manifestaciones, situaciones, y un largo sinfín de
referencias que van cambiando y transmutando conforme a los tiempos que vamos y
estamos viviendo…
Que, inevitablemente, dan como
resultado un mundo caótico, en llamas y con vidrios estallando por doquier…
Cristales filosos que muchos
valientes se atreven a pisar sin temor alguno, mientras otros les miran con
admiración y/o con recelo…
José me pone a pensar en el amar y
el amor como un acto de valentía, aunque, siendo sincera con ustedes, ya tiene
un tiempo que me ha hecho irlo pensando así…
Lo anterior me regresa a Noviembre
del 2024, en medio de un concierto…
El primer concierto de Sarajevo La
Gira…
-
“Siento que quiere
demasiado, y eso termina doliendo aún más…”
-
Pero eso habla
bien de él, porque es capaz de querer y darlo todo…”
Cambio de chip en menos de cinco minutos…
Y creo que llega acorde en estos momentos tan
convulsos y llenos de odio y todo tipo de fobias en cuanto a la raza humana se
refiere…
¿Qué no se haría por las personas que queremos?
Vamos mucho más allá de quemar
pueblos y mundos enteros…
Querer/amar implica el saber que muy
probablemente te enfrentarás a momentos, situaciones y cosas que puede ser que,
eventualmente brinden pesar, e incluso, dolor…
El párrafo anterior me hizo
inevitable el buscar esa canción icónica que canta un tocayo de José de hace
algunos tiempos, pero cuya grandeza trascendió a los tiempos de nosotros…
Casi todos sabemos querer, pero
pocos sabemos amar…
Tenerle miedo al acto de amar puede
escucharse/leerse justificado dada nuestra búsqueda constante de evitar el dolor,
y hay quienes logran ir por la vida triunfantes de pasar este tipo de
sinsabores…
Pero quizá lo anterior cueste más
caro, pues creo que, como he escrito en varias ocasiones en este blog que solo
leen tres personas a las cuales agradezco mucho, el dejar de sentir cualquier
tipo de emoción, por más desagradable que sea, nos termina desensibilizando y volviendo
cada vez más ajenos y lejanos a todo y a todos…
Este planeta y esta vida nos exige
ser más autómatas cada día que pasa, y hacer exactamente lo contrario, sentir,
es un acto de fortaleza extraordinario…
La vulnerabilidad es fuerza, por más
que nos la quieran vender como debilidad…
Sentir, querer y llegar a amar se
convierten en un acto liberador, de rebeldía y de valentía en estos tiempos y
mundo cada vez más encaminados al odio forzado por medio del miedo, control y
manipulación…
“El amor no te hace débil, es un
súper-poder en mí… ¿No lo puedes ver? Me ha hecho libre…”, canta Marina
Diamandis en el primer track de su más reciente disco…
“Paciencia, el mundo está cambiando…”,
remata José en “Vidrio Por Doquier” …
Este año me he dedicado a entrelazar
mucho (más de lo que hubiera pensando en algún momento) la música de José y de
Marina…
Bien dicen por ahí que mentes
brillantes piensan igual…
Y que la música, cuando se hace
desde la sinceridad y vulnerabilidad, se convierte en algo universal…
Una vez más, José y Marina han
venido a mí con lecciones sobre todo lo que implica el amor…
Claro, cada quien, con sus propias
perspectivas y visiones, como todo en la vida…
Aunque, he de decir que, si tengo
que elegir, definitivamente sigo eligiendo primero las formas de José… ;)
Comentarios
Publicar un comentario