Lady Gaga y José medio piensan igual sobre esto...

 

El eterno conflicto del vivir por y para los reflectores, aplausos y atención, al estilo influencer, y de quienes preferimos un modo de vida mucho más discreto, como al estilo de José, y como hace unos ayeres cantó Lady Gaga también... 


Hace 10 años - me dolió la espalda al escribir esto -, Stefanni Germanotta lanzaba “Applause, primer sencillo del disco ARTPOP... Aun leyendo algunos significados dichos por ella misma, mi cabeza me sigue llevando a la primera oración del coro “yo VIVO para/por el aplauso...” ... 


Siguiendo en el intento de aterrizar lo que José buscó transmitir en “Aurora” a existencias mucho más sencillas, como la de quien se encuentre leyendo esto y la mía, toca caer en la cíclica disyuntiva de lo que somos capaces de hacer por lo que consideramos “aprobación”, en cualquiera de las formas que hemos conocido y al mismo tiempo, hemos ido descubriendo con el transcurrir de los años... Y los avances de las TIC´s... 


Insistir en que, por más seres sociales que seamos, el apartar nuestra individualidad para tratar de encajar entre todos ha traído una afectación fuerte hacia nuestras psiques, y nuestra constante búsqueda de auto conocimiento no resulta exagerado... 


El pasar del tiempo nos ha ido llevando a límites que, en momentos anteriores, hubiéramos considerado, inimaginables, por decir lo menos... 


Se nos ha hecho costumbre el escuchar y leer que venimos a esta vida a hacer lo que amamos, todo aquello que nos brinda momentos de alegría y felicidad, lo que nos entusiasme y apasione – claro está, siempre y cuando respetemos límites y derechos ajenos -, peeeeero... 


Lamentablemente, al parecer siempre hay un pero... 


Cuando realmente lo llevamos a cabo, o al menos hacemos el intento por hacerlo, siempre aparecen situaciones/personas que se creen y sienten con la “autoridad moral suficiente” para decirte que DEBES hacerlo a “sus/las maneras” que les parecen “aprobatorias” para sociedades, masas, mundo, y ellos/as mismos/as... 


¿Elegiste la “vida pública”? Te toca “aguantar vara”, hacer las cosas como la gente le gusta y le parece, TIENES que adaptarte a deseos/visiones ajenas... 


No siendo parte – y esperando nunca serlo – de ese mundo, me cuesta trabajo entender de que, de cierta forma, eres orillado/a a dejar de ser tú mismo/a... 


Apegándome a mi mucho más sencilla existencia, y tomando como ejemplo una situación de todos conocida: mi visión/modo de “ser fan” por momentos y ocasiones ha traído a mis oídos y a mis ojos comentarios que, pudiendo redactar los más amables, van desde el “MUY intensa/apasionada” hasta el “TIENES que dejar de mostrar que eres TAN fan...” … 


Créanme que he escuchado/leído cosas peores, y en muchas ocasiones, muy hirientes, emitidos con la intención de lastimar, hacer daño e incluso, quebrarme, pero que con el pasar de los años - y muchos trancazos de la vida -, he ido aprendiendo y entendiendo que son un reflejo de quienes los emiten, y no de quien soy... 


 Después de un año como el 2022, he ido abrazando más el cómo tomar las cosas/personas/situaciones/momentos que nos generan esa pasión y esa alegría, como una manera de ir trabajando y sanando algotras que han dolido y hoy día, algunas siguen doliendo... 


Rendirme al vox populi, más allá del negarme a mí misma quien y lo que soy, bajo las circunstancias que he ido atravesando en los últimos 12 meses, sería una auténtica traición a mis principios, a lo que amo, y a lo que me importa... 


Esos principios que también le he ido aprendiendo a José: hacer lo que hago bajo mis reglas, disfrutar de los momentos y las personas, vivir día a día... 


Si, tengo mis momentos, pero no estoy dañando a nadie ni actuando con alevosía ni con intenciones de lastimar... ¿Por qué debería ceder al status quo, o a lo que me dicte la sociedad y/o gente que no me conoce? 


Lo que hagamos o dejemos de hacer, es por y para nosotros/as, porque nos genera un momento feliz, porque nos trae tranquilidad, los aplausos, ya sean en silencio o muy ruidosos, llegan a ser inevitables, pero para quienes conforman nuestras redes de apoyo, son la muestra de afecto, cariño, y de que están ahí para nosotros/as... 


La forma en la que buscan ser partícipes y acompañarnos en esos momentos gratos... 


Realmente no es necesario vivir tan solitario/a... 


Es probable que existan personas que lean todo lo anterior y consideren que estoy hablando desde un lugar muy egoísta, ¿y saben algo? Están en lo correcto... 


A la mala, vas aprendiendo que antes de poder ver por y hacia los demás, se debe de comenzar por uno/a mismo/a... 


Quienes realmente nos conocen con nuestras sombras y luces, y a pesar de, nos quieren, sabrán entender y ser parte de esos momentos felices, y en los no tan felices... 


Mientras nos aplauden, ya sea en silencio, o a todo volumen y vítores... 

 

 

 

 










REFERENCIAS: 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El arte del kintsugi hecho persona…

Sentimientos parecidos, distintas formas de expresarlos…

El desamor es duro, pero amar lo es todavía más...