Era un disco de color amarillo (que nos hizo hablar de Salud Mental)


            Mientras comienzo a redactar el ensayo para esta ocasión - Día del Psicólogo/a en México -, me es imposible dejar pasar la siguiente ironía: el intentar hablarles/escribirles sobre Psicología y Salud Mental mientras mi estado anímico y emocional está lejos de ser el óptimo en estos momentos…

            En Enero y Marzo, y a través de “La Herida” y “Nadie Más Vendrá”, José me dio la oportunidad de abordar temas que la mayoría de los seres humanos solemos esquivar: la muerte, el proceso de duelo antes, durante y después de una pérdida, nuestra autoestima y autoconcepto, el legado que dejamos entre quienes nos rodean y a quienes consideramos seres queridos, y una serie de debrayes más que se encaminan a los temas escritos previamente…

            Lo hice con tranquilidad y entereza, creyendo que iba “agarrando callo” en el tema… Hasta que llegó el mes de Mayo y con él - hoy hace 16 días -, el golpe de tener que sentarme de sopetón con Doña Muerte para despedir físicamente de este planeta a mi abuelo paterno…

            Quienes han tenido la amabilidad de leerme desde finales del año pasado, han podido tener mi perspectiva y visión de la complicada/tensa que ha sido mi relación con mi padre y por ende, con su/mi familia desde hace varios años… Y si bien, hoy no quiero hablar de ello porque aún estoy en el intento de procesar el cómo algunas cosas y situaciones dentro del duelo y el dolor cambiaron para bien, y otras, simplemente, ya no tienen reversa, solución y/o arreglo, si tengo la responsabilidad de retomar algunos puntos generales para tratar de llegar a lo que quiero abordar en esta ocasión…

            Una de las frases más insoportables que me toca escuchar desde que comencé mis estudios y preparación profesional en Psicología es: “… ¡y eso que eres psicóloga!”, porque como tengo dos grados en esta profesión, en automático me fueron extirpados todos los neurotransmisores, sinapsis y procesos mentales que le permiten a una persona sentir, expresar y hacer valer sus emociones y sentimientos…

            Claro que eso no sucedió, pero increíblemente, en pleno Mayo del 2022 esa sigue siendo una opinión popularmente aclamada…

Otra situación que me ha causado y me causa conflicto desde que obtuve los documentos que me certifican como profesionista en esta carrera, es la percepción general del cómo, el recibir ayuda y apoyo psicoterapéutico se sigue vislumbrando como algo a lo que solo acuden quienes “están locos” …

            Lo que me lleva al punto tres y el cómo hace ocho años, la separación y posterior divorcio de mis padres me llevó a sentir una culpa y pena gigantescas… ¿Cómo yo, una estudiante de Psicología se está sintiendo así? ¿Cómo voy a poder ayudar a los demás si mi estado emocional está en un valor menor a cero?

            Hace dos semanas volví de trancazo al 2014… Pero, evidentemente ya no soy la misma persona. Emocionalmente, me estaba sintiendo y me siento igual - poco a poco el pesar ha ido disminuyendo, la tristeza aún permanece -, pero hoy, puedo decir que los años me han ido dando herramientas de apoyo para afrontar asertivamente las situaciones que se me presentan…

            Hoy sé que, aun siendo profesional de la Salud Mental, antes que todo sigo siendo humana: se vale sentirme mal, llorar y sacar el malestar y mugrero que se está acumulando de una forma que no perjudique a mis seres queridos ni a terceros. Tengo cubiertos el punto uno y el tres… Pero ya no tengo el punto dos - dejé mi proceso terapéutico en el ya lejano 2016 -. ¿Cómo cubro el segundo dilema?

            Y es aquí donde entra José y su disco amarillo, siempre con el tino de aparecer en los momentos donde más necesito un hombro - en este caso, sus canciones – para apoyarme…

            Hoy en día, hemos escuchado cinco canciones de Giallo, y todas, absolutamente TODAS pueden apegarse al transitar de mi proceso de duelo actual…

·         Domingo 1, Lunes 2 y Martes 3 de Mayo: Quiero sentir nada, cuento las horas hasta que se sienta nada. “Cerraron Chipinque” una y otra vez…

·         Miércoles 4 y Jueves 5 de Mayo: Me toca decir hasta pronto, yo no me podré aguantar, contrario al título de la canción, al funeral y sepelio de mi abuelo vino mucha gente…

La vida mata, ¿qué te puedo decir? Se te recordará un poco mejor, abuelo… Y solo quiero que en mi familia también me recuerden un poco mejor, por favor, no me recuerden como una tipa vil, esa opinión ya es popular, les juro que está mal… Aún me falta para llegar a los Quince Mil Días, pero más de diez mil si llevo…

            Aún nos quedan por escuchar ocho canciones de Giallo, pero desde ya, me atrevo a decir que José ha logrado - y con creces - algo que todavía considero un pendiente gigantesco entre quienes nos dedicamos al ámbito de la Salud Mental: hablar de ella sin miedos, tabúes, tapujos ni prejuicios…

            José ha tomado una de las cosas que más amo y me apasionan en este mundo, y la ha ido acercando a quienes no cuentan con los recursos económicos y/o la posibilidad concreta de acceder a un proceso terapéutico, y por ello - y un sinfín de cosas más - no le podré nunca agradecer lo suficiente…

            Es aquí donde a mi parecer, recae la diferencia principal entre “ser famoso” y ser un artista en toda la extensión de la palabra: el primero solo busca el reflector y el reconocimiento público por más inmediato y vacío que éste sea, y fuera de ahí, no llega más lejos…

            El segundo logra trascender a lo largo de los años y con el pasar del tiempo porque a través de su trabajo, transmite pensamientos, sentimientos y emociones colectiva e individualmente comunes, logrando empatizar con el otro, y el otro se siente perteneciente a algo por el poder que implica el actuar con humanidad en un mundo cada vez más apegado a lo superficial. Eso y mucho más logra José con su trabajo y su música…

            Quiero pensar que el pasar de los días y las semanas me irán llevando a recostar la cabeza para cerrar “La Herida” que se abrió a principios de este mes, mientras me reencuentro con la paz y tranquilidad en el “Diluvio” que es José para mí…

 

 

 

 

 

 

 

 

NOTA: Mi intención con este ensayo y este blog NUNCA será el sustituir un proceso de psicoterapia. Si está en tus posibilidades económicas y contextuales, no dudes en acudir con un profesional de la Salud Mental que pueda apoyarte psicológica y emocionalmente.

 

REFERENCIAS:

-          https://www.youtube.com/watch?v=rjRelBT91cw

-          https://www.youtube.com/watch?v=GC3HNP4mh0o

-          https://www.youtube.com/watch?v=vial5q9950c

-          https://www.youtube.com/watch?v=IFpk3asyC-s

-          https://www.youtube.com/watch?v=G7uviLQFoUo

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